Karina Ramirez Karina Ramirez

ESTAMOS A LA DERIVA

#Opinión Dr. Arturo Argente Villarreal // Escuela de derecho// Tec de Monterrey, Campus Toluca.

La semana pasada se faltó al respeto al ejército y a la nación por parte de los grupos delincuenciales y lo atestiguamos al ver las imágenes que dan crédito a la peligrosa afirmación que hace más de un año el jefe del Comando Norte en Estados Unidos, Glen VanHerck dio a conocer: “el 30 o 35% del territorio mexicano es área que el gobierno ha perdido, es territorio tomado por el narco”.

Los criminales controlan partes del territorio nacional y lo vimos el pasado 10 de mayo en Nueva Italia, municipio de Múgica, Michoacán cuando una caravana de vehículos, repletos de sicarios, persiguen a un convoy militar en Nueva Italia, Michoacán, sin que éstos les hagan frente. Estas tristes imágenes del ejercito huyendo, son responsabilidad de una estrategia fallida, sin planeación, ni trabajo de inteligencia que pone en riesgo a la población civil.

Lo cierto, es que los militares no son cobardes, ni tienen miedo de enfrentar a los delincuentes, fueron entrenados para el combate, pero también fueron enseñados, a obedecer, están educados para ser leales al país y al pueblo de México. El comandante supremo, dio la orden de mantenerse al margen, bajo el ingenuo argumento de que ésta no es una guerra contra los cárteles como lo fue en sexenios anteriores.

Por si fuera poco, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, declaró que su administración dejará la guerra contra los grupos que generan violencia en la entidad porque es estéril y que mejor se concentrará en la atención de las causas para disminuir la violencia. 

Pero ha quedado demostrado que los sicarios lejos de dar abrazos, o de regalar flores a las Fuerzas Armadas, son violentos y dan balazos. ¿Entonces, por qué seguir manteniendo una estrategia que no ha servido para contener al crimen organizado y es totalmente ingenua? 

Incluso, AMLO ha justificado los hechos bajo un argumento que ha sorprendido a propios y extraños: “también cuidamos a los integrantes de las bandas; también son seres humanos”, dijo. “Y tienen derechos humanos”.

Es cierto, todos los mexicanos tienen derechos humanos y se regula en el artículo 1 de nuestra carta magna. Ejemplos claros en el tema de derechos humanos se pueden enlistar y dejar clara la obligación que tiene el Estado para procurar y cuidar estos derechos.

Los niños con cáncer sin medicinas tiene derechos humanos y siguen abandonados por el Estado; los periodistas abandonados a su suerte todos los días, y son asesinados dejando a sus respectivas familias en el abandono, tienen derechos humanos; los opositores al sistema, que son violentados en cada mañanera, tienen derechos humanos; los estudiantes aspiracioncitas tienen derechos humanos; los grupos feministas están integrados por personas que tienen derechos humanos; las mujeres que son violadas y asesinadas en este país tenían derechos humanos; y la pregunta es ¿y porque a ellos el Estado los ha abandonado?  Y, a los secuestradores y narcos sí se les procuran sus derechos humanos. ¿por qué tenemos que enfrentar esta incongruencia?

El Estado debe respetar la vida, libertad y propiedad del individuo. El individuo debe respetar la vida, libertad y propiedad de otros individuos. Cuando no se cumple esta norma, el Estado puede intervenir usando la fuerza para hacerla valer la ley.  La incongruencia e ineficacia de un sistema político nos rebasa, confunde y nos deja con ese sentimiento de vacío que nos coloca en lo más oscuro de la realidad. 

Estamos a la deriva.