Shaira Mulia Shaira Mulia

ALITO Y EL FIN DE UNA HEGEMONÍA

#Opinión por #ArturoArgente

Hegemonía es un concepto que deriva del griego (hegemonía), que significa ser guía o llevar adelante. Así fue la forma de gobernar del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a lo largo del siglo XX, durante más de 70 años. La permanencia en el Gobierno del PRI, durante este largo periodo, dio origen a lo que el politólogo Giovanni Sartori llamaría un “sistema de partido hegemónico”, en el cual el pluralismo político se encontraba limitado por la voluntad de un solo partido.

En 1990, Mario Vargas Llosa llamaría al sistema político mexicano como la “dictadura perfecta” y era caracterizada por “la permanencia; no de un hombre, pero sí de un partido que era inamovible”. Conforme evolucionó el control hegemónico del PRI, éste tuvo la tendencia de actuar y proceder de manera disciplinada, ordenada y fijaba políticas económicas y sociales que a la fecha siguen vigentes.

93 años después de su fundación, este partido político coquetea con su desaparición ante diversos escándalos de abuso, corrupción y los incontrolables deseos de su líder Alejandro Moreno Cárdenas, conocido como “Alito”, que ha protagonizado diversos escándalos de corrupción por su paso por Campeche. Moreno Cárdenas se ha confrontado públicamente con gobernadores y exgobernadores de su partido, previo a procesos electorales y después de los comicios. Él los ha acusado de traición y ellos de acaparar candidaturas para su grupo político, en detrimento de su militancia y otras corrientes internas en el Revolucionario Institucional. El frívolo y necio ex gobernador no podrá explicar con las cuentas más simples de dónde diablos sacó tantas propiedades y dinero. El mismo pecado de siempre de toda la clase política.

Lo cierto, es que Alejandro Moreno se encuentra en un callejón sin salida, se está quedando solo y los vientos de una “dictadura perfecta” avizoran en el futuro de este país. Sin duda, todavía es temprano para profetizar el fin de la alianza “va por México” pero no lo es para decir que cada día su vigencia enfrenta mayores riesgos. Si de lo que se trata es de impedir la hegemonía de Morena, o bien de garantizar la sobrevivencia de la oposición tradicional, “va por México” no parece ser, al día de hoy, la mejor alternativa, al PRI le urge un cambio de dirigencia en estos tiempos electorales o aceptar su desaparición.

Modificado por última vez en Martes, 21 Junio 2022 11:07